8_N_En preparació‎ > ‎#7, des. 2018‎ > ‎traduits‎ > ‎

mcpc









 
 Artola
 
 
 
 
 
 
 Peris
 
 
 
 
 
 
 Forcada
 
 
 
 
 
 Quiquet
 
 
 
Publicaciones de las fiestas de la Magdalena de Castellón

Manuel Carceller


La nueva estructuración de las fiestas de la Magdalena de Castellón, a partir de los años cuarenta del siglo XX, generó una serie de publicaciones en torno a la fiesta mayor de la capital de la Plana. Tras la guerra civil, la romería a la ermita de la Magdalena se volvió a celebrar el 12 de marzo de 1939, pero la estructura de la semana de fiestas con la ciudad dividida en doce sectores, con una gaiata o monumento de luz en cada uno, comenzó 1945.

Fue el profesor Vicent Pau Serra i Fortuño (Almassora, 1944- Castelló, 2013) el primero en afirmar que el contenido de las publicaciones magdaleneras serían «en cierta medida una historia de la cultura de la ciudad, que complementa las publicaciones tradicionales de la cultura castellonenses »(1994: 398). Es por esta razón que Serra defendía la creación de una hemeroteca completa de estas obras impresas, que alcanzan la cifra de cerca de un millar de publicaciones, y una atención del mundo universitario hacia esta manifestación de la cultura popular. El proyecto de creación de un corpus de publicaciones está también en camino de ser una realidad futura a la colección de llibrets magdaleneros de la Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu.

1.- Inicios: el llibret gaiater clásico (1945-55)

Antes de 1945, fecha de la refundación de las fiestas mayores de Castellón de la Plana, ya habían existido publicaciones que habían tratado aspectos relacionados con la celebración magdalenera, como Ayer y hoy , Artes y Letras , y más específicamente Fiesta.

El entusiasmo de la etapa inicial de las publicaciones magdaleneras en la década de los cuarenta mostró una activa participación del mundo de la cultura local. Además de los llibrets de gaiata, en una primera época aparecieron publicaciones como La gaiata (1945), bilingüe, editada por Ramon Garcés; El Madalenero (1945), bilingüe, programa de fiestas con anuncios comerciales; Fiestas de la Magdalena (1945), en castellano, dirigida por Manuel Bellido, con el programa oficial y datos sobre las comisiones gaiateras; Festividades (1946), casi totalmente en castellano, editada por Múrria y Vicente Escura; y Madalena, con cuatro páginas en formato de hoja de periódico, mayoritariamente en castellano, efímero órgano oficial de la Junta Central de Festes , con sólo cinco únicos números publicados en 1949 y 1950.

En las publicaciones festeras de los primeros años se observa un relevante uso del valenciano, aunque mayoritariamente con rasgos de ortografía castellanizante, sin ningún cuidado por la normativa, poco más de una década después de la aprobación de las Normas de Castellón de 1932. Además, dejando aparte los abundantes versos, los llibrets aparecieron las únicas muestras impresas de prosa en valenciano que existieron en el Castellón de los años cuarenta, en la primera época de la posguerra. La razón del desinterés por la forma, en un contexto de práctica prohibición del uso oficial de la lengua propia, hay que buscarla en el modelo de texto. Creemos que los llibrets de gaiata castellonenses los primeros años tuvieron como modelo textual el llibret clásico de la falla. Pero en este paralelismo encontramos una diferencia importante: el llibret gaiatero no muestra una dependencia respecto del monumento, sino que glosa aspectos varios de las fiestas de la Magdalena, y especialmente trata de forma crítica la relación de la comisión del sector con cada barrio correspondiente de Castellón. En otras palabras, el llibret gaiater clásico no ha sido nunca una «explicación de la gaiata» sino un repaso variado de las celebraciones magdaleneras y una crítica de la falta de participación ciudadana. El llibret gaiatero a veces se convierte en una «explicación de la fiesta del barrio y de la ciudad».

El esquema básico de un llibret gaiatero clásico de los años cuarenta podría ser el siguiente: 1) Saluda del presidente. 2) Texto del Rotllo i canya , himno de la fiesta, con música de José García Gómez y letra adaptada, a partir de canciones populares, por Àngel Sánchez Gozalbo. 3) Pregó de Bernat Artola. 4) Poema «Canto a la gaiata» y boceto del monumento. 5) Composición de la comisión del sector gaiatero y cuadro de honor, con colaboradores galardonados. 6) Canto poético a la madrina y damas de sector. 7) Programa de fiestas del sector. 8) Páginas de anuncios publicitarios.

2.- Evolución: el llibret gaiatero revista (1955-1980)

Por razones que se nos escapan, los hombres que habían impulsado la primera etapa de las renovadas fiestas de la Magdalena se fueron desvinculando de las comisiones de sector, y también de las colaboraciones sistemáticas a los llibrets . Como consecuencia, la calidad de las publicaciones se resintió. El erudit Sierra caracteriza aquella etapa de veinte y cinco años, de 1955 a 1980, diciendo que «los llibrets de gaiata se convierten en un conjunto de páginas de publicidad y poco más» (1994: 399).

Ahora el centro de interés de la revista era la misma comisión, y especialmente las damas y la madrina de la gaiata, y no la difusión de aspectos de la historia o de la tradición de la fiesta magdalenera. Para intentar dignificar aquellas publicaciones, el periodista Francesc Vicent, Quiquet de Castàlia , creó en 1962 el premio al mejor llibret de gaiata, a través del programa Festa , desde la emisora radiofónica La Voz de Castellón.

La mayoría de los poemas de las publicaciones magdaleneras son cantos a la gaiata y también líricos homenajes a las damas y madrinas, más o menos inspirados, que acompañan sus retratos fotográficos. Hay que decir que los poemas humorísticos o satíricos fueron cultivados los llibrets gaiateros, escritos generalmente por Josep Forcada Polo . Las composiciones de temática magdalenera en verso de más calidad del periodo corresponden a Miquel Peris i Segarra ( «Canto a la gaiata», premio Flor Natural del Certamen Literario de la Magdalena , 1968).

Son también escasos los textos en prosa, que podemos clasificar en artículos de opinión del presidente de la comisión sobre problemas del barrio, programas de actos generales y del sector gaiatero, y algunos pocos artículos de interés cultural. Por cierto, el llibret de la gaiata 4 de 1955 es el primero de la historia de las fiestas de la Magdalena con un portada dibujada por una mujer, Carmina Monreal.

3.- Evolución: hacia el llibret artefacto cultural (de 1980 hasta la actualidad)

La incorporación a la estructura de la fiesta de una nueva pequeña burguesía económica, surgida en la década de los setenta y principios de los ochenta, generó el nombramiento de muchas jóvenes como damas o madrinas, y coincidió con un impulso festivo progresista, promovido por sectores culturales. Esta vivencia social y cultural hizo las fiestas de la Magdalena más participativas e integradoras. Y esta «revolución» explica la aparición de una nueva generación de colaboradores en los llibrets gaiateros, que tienen presente la tradición cultural, los mitos literarios y también las nuevas canciones. Como rasgos de los papeles de los nuevos literatos podemos mencionar la relevancia de la prosa sobre aspectos históricos o literarios, la falta de sátira mordaz, y la merma de la presencia de poesía de nuevo tipo.

A partir de los años ochenta del siglo XX comienza a revitalizarse la literatura magdalenera. Fue el momento de los esfuerzos editoriales que produjeron la aparición de publicaciones como El Fadrí (1980), Castelló festa plena (1983-2005) y Castelloneries (1986-2005).

La calidad textual es ahora superior a las muestras de la primeras década, la del llibret clásico. Hasta los años ochenta los llibrets de gaiata prácticamente no habían dedicado atención a aspectos de la historia local, las tradiciones, la música, las bellas artes y la identidad de la ciudad. A esta situación paradójica se puso fin en la nueva etapa, la del llibret artefacto cultural.

Como conclusión, podemos decir que a partir de los años cuarenta se ha creado todo un corpus literario y erudito que debe ser considerado como un elemento más de la cultura popular castellonense.

Bibliografía:

1984. Antología de la poesía lírica castellonense dedicada al Pixaví por nuestros poetas. Castellón. Colla El Pixaví.

- 1994. «La literatura magdalenera». Fiesta, historia de las fiestas de Castellón, 397- 408. Levante de Castellón.

Meseguer, Lluís. 1994. «La literatura y las fiestas». Fiesta, historia de las fiestas de Castellón, 361-372. Levante de Castellón.

Vicente, Francesc.1997. «Madalena, efímero Portavoz escrito de la Junta Central de Festejos», Castellón. Llibret gaiata 15, Sequiol, 127.